Plan
por el virus ISA: Gobierno fija estrictas medidas
para tratar los residuos salmoneros
Sernapesca
anunció severas normas que se
suman a las condiciones establecidas sobre la importación
de ovas.
José Troncoso
Ostornol
El
Gobierno no quiere que el virus ISA se siga expandiendo
entre las salmoneras
que operan en
el sur del país, con la consiguiente caída
en la producción, afectando las exportaciones
y el empleo. Por esto, viene desarrollando medidas
concretas para combatir la enfermedad.
Ayer,
el Servicio Nacional de Pesca (Sernapesca) publicó una nueva resolución con
medidas restrictivas para el tratamiento de residuos
sólidos orgánicos en las compañías
del sector.
Se
suma a la resolución de mediados de
julio de la autoridad en que condicionó la
importación de ovas que procedan de países
en que está presente el ISA a una certificación
que diga que están libres de agente causal
de la enfermedad, mediante un "screening" (proceso
de análisis de los órganos) de los
padres. Si se detecta positividad, las ovas no
podrán importarse.
El
año pasado, en Chile se produjeron 1.600
millones de ovas, según cifras del Instituto
Tecnológico del Salmón (Intesal).
Se importaron otras 220 millones, de las cuales
un 50% de ellas provino de Noruega.
La
nueva normativa establece, entre otras medidas,
la regulación del tratamiento de los residuos
sólidos orgánicos destinados a plantas
reductoras para elaboración de harina y
aceite de pescado y el lavado y desinfección
de recintos salmoneros.
"Los residuos sólidos y residuos líquidos
provenientes de la matanza o proceso de transformación
desarrollado en plantas que maten o procesen peces
originados en centros ubicados en áreas
afectadas por el virus ISA, pueden ser un serio
factor de riesgo en la diseminación de la
enfermedad, el que debe ser abordado con urgencia",
consideró Sernapesca según el extracto
publicado ayer en el Diario Oficial. En Chile,
no hay claridad aún sobre los orígenes
del ISA. El Gobierno, a través de su ministro
de Economía, Hugo Lavados, ya anunció el
objetivo de llegar a saber cómo llegó al
país. Expertos apuntan a que la expansión
del virus en el hemisferio norte se debe, principalmente,
al comercio internacional de ovas. Estas habrían
llegado contaminadas a Chile.
Fuente El
Mercurio |